viernes, 16 de mayo de 2008
Lejana II
Porque a veces somos nosotros mismos los que nos provocamos dolor. A veces también nosotros mismos nos complicamos la vida. Y es como si una vida sin complicaciones no tuviera chiste para los demás, no tuviera chiste para nosotros. Si vas bien, si caminas bien, estás a salvo; de lo contrario corres el riesgo de caer, y de esas caídas uno a veces no se levanta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario