martes, 30 de septiembre de 2008

Incluso las lágrimas

¿Acaso no lo hacen ya?
Es decir, ¿acaso no experimentan ya con la inteligencia?
¡Es enorme!
Sobrevives entonces a los días
Y descubres que son los días los que sobreviven a tu escasa inteligencia. 
¿Quién nos empuja?
¿Quién nos mueve de tras hasta caer al abismo?
Recuerda: estamos solos y cada día que pasa nos quedamos más solos. 
Ya nada más importa. 
Y nada más tiene nombre.
Cuando se creía en las palabras, cuando eran sonido, 
llegaron los otros y nos dividieron con muros de concreto, 
cercenaron las ideas y la inteligencia, 
se repartieron el botín dentro de la cueva de Alí Baba
y nos colgaron para que los demás escarmentaran. 
Ahí aprendimos que es mejor el silencio,
dar la espalda,
el camino de regreso; 
mejor que la furia y la rabia contenidas,
mejor que lo demás,
incluso las lágrimas. 

Este maldito blog

No hay nada. En verdad. Ahora miro las palabras que hace días escribí. Para mí son una sorpresa. Incluso cuando ya daba por invisible este maldito blog que nadie comenta.